

Cistitis: Las preguntas más frecuentes de los pacientes
La inflamación de la vejiga e infección de las vías urinarias es una afección bastante común. Suele ser causada por la bacteria E.Coli y se asocia a síntomas muy molestos, que pueden dificultar la vida cotidiana. Normalmente se trata de una infección leve y, aunque en algunos casos se puede complicar, no suele ser lo habitual.
No obstante, la cistitis causa molestias importantes a quien la padece que afectan al día a día y puede llegar a ser incapacitante. Por eso, muchas personas buscan un alivio rápido y optan por automedicarse o consultar en la farmacia antes de acudir al médico. En este artículo recogemos las preguntas más frecuentes de estos pacientes, junto con sus respuestas.
¿Cuáles son los síntomas de una infección urinaria (ITU)? ¿Cómo saber si la tengo?
Los principales síntomas de una infección de orina son molestos y pueden afectar a la vida diaria de la persona que los padece:
- Dolor o escozor al orinar.
- Necesidad frecuente de orinar, aunque la vejiga esté vacía y
- sensación de que no se termina de evacuar.
- Orina turbia, con mal olor.
- Dolor en la parte baja del abdomen o en la zona lumbar.
- En algunos casos, fiebre o febrícula.
¿Cómo se confirma una infección urinaria?
Además de los síntomas característicos, la cistitis se puede confirmar mediante un análisis de orina, que detecta la presencia de bacterias.
¿Por qué aparecen estos síntomas?
Los síntomas de la infección de orina aparecen cuando ciertas bacterias, sobre todo Escherichia coli (E. coli), entran en las vías urinarias y empiezan a multiplicarse. La E. coli es una bacteria que vive normalmente en el intestino sin causar problemas, pero si pasa desde la zona anal hasta la uretra (el conducto por donde se elimina la orina), puede subir hasta la vejiga y provocar una infección. Una vez en la vejiga, estas bacterias se adhieren a sus paredes y desencadenan una reacción del sistema inmunitario. Esa respuesta inflamatoria es la que origina molestias.
¿Es necesario tomar antibióticos?
Los antibióticos tratan la infección urinaria eliminando las bacterias que la provocan, algo que en general termina haciendo también nuestro organismo, pero si hablamos de acabar con los molestos síntomas en una infección urinaria leve como la cistitis, los antibióticos no son el único tratamiento existente.
También se pueden considerar (y así se recomienda en la guía europea de urología) medicamentos a base de plantas como Canephron®, eficaces en el alivio de los síntomas y en el apoyo a la respuesta natural del sistema inmunitario frente a la infección, que además de tratar y aliviar estos síntomas tienen muy pocos efectos adversos, abundante evidencia científica y además respetan la microbiota.
Además, pueden utilizarse tratamientos sintomáticos según las necesidades y casuística del paciente.
¿Cómo se puede prevenir la infección de orina?
Para prevenir la cistitis, se recomienda:
- Mantenerse bien hidratado, bebiendo agua.
- No retener la orina.
- Seguir una buena higiene íntima.
- Usar productos de higiene suaves, no irritantes.
- Vestir ropa interior de algodón y poco ajustada que permita a la piel respirar evitando los protege slips.
- Orinar después de mantener relaciones sexuales.
- Cambiar el bañador mojado después del baño para evitar mantener la humedad en contacto con la zona íntima.
Además, las cistitis de repetición suelen ser bastante frecuentes, por lo que es recomendable que las personas que ya han sufrido cistitis o son propensas tengan especialmente cuidado y sigan estas recomendaciones.
¿Puedo tener relaciones sexuales si tengo una infección urinaria?
No es recomendable, ya que puede aumentar las molestias y el riesgo de complicaciones. Además, la fricción durante el acto puede empeorar la inflamación y, aunque raro, existe la posibilidad de transmitir bacterias a la pareja. Se aconseja esperar a que la infección esté completamente curada antes de retomar la actividad sexual.
¿Puedo ir al colegio o al trabajo si tengo una infección de orina?
Si los síntomas son leves y lo permiten, no hay contraindicación. Sin embargo, (como en cualquier infección) el descanso ayuda a una recuperación más rápida.
No obstante, las molestias que produce la cistitis llegan a ser tan molestas que pueden ser incapacitantes pero es algo que depende de la situación concreta y puede variar de persona a persona.
¿Qué riesgos hay si no se trata una cistitis?
Una cistitis no tratada puede evolucionar hacia una infección más grave, como una pielonefritis (infección del riñón), por lo que es fundamental tratarla correctamente. En casos más extremos, especialmente en personas inmunodeprimidas o con otras enfermedades, la infección podría diseminarse y causar una sepsis, que es una condición grave que requiere hospitalización.
¿Influye la alimentación en las infecciones de orina?
Aunque no es un factor determinante, beber abundante líquido y evitar sustancias irritantes como la cafeína, el alcohol o los alimentos muy picantes puede ayudar a reducir el riesgo y aliviar los síntomas. Además, el consumo de alimentos ricos en probióticos, como yogures o kéfir, puede favorecer un buen equilibrio de la flora vaginal e intestinal, actuando como medida preventiva.
¿Por qué las infecciones de orina son más frecuentes en mujeres?
Principalmente por razones anatómicas: la uretra femenina es más corta y su salida está más próxima al ano, fuente habitual de las bacterias que causan la infección. Además, los cambios hormonales también pueden predisponer a su aparición. Por ejemplo, durante la menopausia el riesgo de padecer cistitis puede aumentar. El postparto también puede ser un momento donde la posibilidad de sufrir una infección urinaria es más alta.
¿El dolor abdominal puede ser un síntoma de infección urinaria?
Sí, aunque si es el único síntoma, conviene hacer pruebas para confirmarlo, ya que es muy inespecífico y puede deberse a muchas otras causas. Un dolor abdominal por sí solo no tiene por qué indicar una infección. Si este se acompaña de otros síntomas como escozor al orinar o sensación de vejiga llena, entonces es más probable que pueda tratarse de una cistitis. El dolor abdominal bajo también puede estar relacionado con problemas ginecológicos, digestivos o musculares. Por eso, es importante realizar un diagnóstico diferencial adecuado.
¿Por qué vuelven las infecciones de orina?
Las infecciones recurrentes pueden deberse a tratamientos incompletos, alteraciones anatómicas, cambios hormonales o hábitos de higiene inadecuados. Hay que tener en cuenta también que una microbiota alterada por el uso excesivo e inadecuado de antibióticos puede debilitar la barrera defensiva natural de nuestro organismo y por tanto facilitar la entrada recurrente de bacterias.
Se considera que hay infección recurrente cuando una persona sufre al menos dos episodios en seis meses o tres en un año. También pueden influir factores como el uso frecuente de espermicidas, relaciones sexuales intensas, antecedentes familiares o una flora vaginal desequilibrada.
¿Puedo tener una infección de orina por bañarme en una piscina?
Aunque no es lo habitual, algunas bacterias presentes en piscinas o jacuzzis mal desinfectados pueden favorecer una infección urinaria. También es recomendable cambiarse el bañador tras nadar para evitar el enfriamiento de la zona de la vejiga.